Los secretos del live action perdido de Saint Seiya realizado por Bandai


 

Pocas cosas son tan interesantes y llamativas para los fans de una franquicia que aquellos retazos de proyectos perdidos en la historia que nunca llegaron a concretarse. La famosa película de Superman que iba a ser protagonizada por Nicolas Cage y dirigida por Tim Burton; las escenas perdidas de Back to the Future donde Marty McFly era interpretado por Eric Stoltz, y el trailer del extraño híbrido entre animación y live actión de Sailor Moon realizado en Estados Unidos en 1993 son algunos claros ejemplos. Y claro está, una gran franquicia como Saint Seiya, no podía ser la excepción.  

 

A estas alturas ya no es ningún secreto el proyecto truncado que Bandai América intentó llevar a cabo a mediados de los ’90 en Estados Unidos. Y es que, hace algunos meses, 20 segundos de metraje del mismo finalmente vieron la luz en Youtube dejando atónitos a miles y miles de fans alrededor del mundo. En éste, podíamos ver una adaptación live action de nuestra amada serie, donde los cinco protagonistas de bronce, vistiendo la segunda versión de los Cloths, intentaban desesperadamente derrotar al malévolo Santo de Cáncer.  

 

En este más que breve material fílmico, se podían apreciar varias curiosidades. Los Santos vistiendo las armaduras sobre sus musculosos torsos desnudos, el Santo de Andrómeda siendo interpretado por una bella mujer, el Santo de Cáncer vistiendo una armadura con una escueta protección y el hecho de que sus ataques se redujesen solo a rayos de colores lanzados con sus dedos, eran algunas de las más llamativas.



A pesar de que estos pocos segundos se hicieron públicos recientemente, los fans ya teníamos conocimiento de la existencia de dicha cinta gracias a las palabras de Masami Kurumada en un par de entrevistas otorgadas a los medios en el año 2003. En la primera de ellas, realizada por la revista francesa Animeland, éste había mencionado lo siguiente: «Hace algunos años, un proyecto para un film live action llegó a mi oficina. En Hollywood habían producido un piloto de 15 minutos. Pero la esencia de la serie no fue respetada. Los diseños y la realización hacían pensar en una especie de Ninja Turtles, los nombres fueron cambiados, etc… El proyecto fue abandonado porque no pudieron obtener un resultado satisfactorio». Por su parte, en la entrevista realizada por la cadena japonesa Fuji TV, al respecto, había confesado lo que sigue: «El piloto de una versión live action de Saint Seiya fue realizado en Hollywood. Es genial, pero debido a que los actores eran demasiado musculosos, no encajaban muy bien con los personajes». 

 

Sobre este proyecto que nunca llegó a ver la luz del día, poco más sabíamos. ¿Con qué intención se realizó? ¿En qué año se llevó a cabo? ¿Existió interés de alguna cadena de TV para su emisión? Éstas y otras tantas preguntas habían quedado sin respuesta, lamentablemente. Por esta razón, nos propusimos contactar a la persona que impulsó la idea, el señor Frank Ward, antiguo presidente de Bandai América y fundador de Renaissance-Atlantic Films, compañía responsable de la producción de grandes éxitos de nuestra infancia como Power Rangers, WMAC Masters y Biker Mice, entre otros, para intentar echar algo de luz a nuestras dudas.  

 

Lo que sigue a continuación es una compilación de la información que el señor Ward muy amablemente nos hizo llegar. 

 

Frank Ward. Foto: Chris Person (Kotaku)
Frank Ward. Foto: Chris Person (Kotaku)

 

A principio de los 90, el anime no era muy popular en Estados Unidos. Sería recién a partir de 1998, gracias al nuevo bloque llamado “Toonami” lanzado por Cartoon Network el año anterior, que la animación japonesa, con títulos tales como Sailor Moon, Dragon Ball Z y Mobile Suit Gundam Wing, lograría captar fuertemente la atención de niños y adolescentes en aquel país. 

 

Sin embargo, en aquellos primeros años de esa década, había algo traído desde Japón que sí había logrado cosechar éxito entre el joven público estadounidenses: las series de Super Sentai. Y ese éxito fue gracias a uno en espacial llamado “Kyōryū Sentai Zyuranger”, el cual desembarcaría finalmente en aquel país en 1993, luego de sufrir varias rechazos por parte de Toei Company, de la mano de Saban Entertainment bajo el nombre de “Mighty Morphin’ Power Rangers”. La misma fue producida en conjunto con Renaissance-Atlantic Films, y sobre la repetida negativa de la compañía japonesa de ceder los derechos, su presidente en aquel tiempo, Frank Ward, nos confiesa lo siguiente: «Toei terminó aceptando que sus shows de TV japoneses no funcionarían en Estados Unidos. Por lo tanto, para esta serie utilizamos las escenas de acción japonesas y las mezclamos con nuestros actores y las adaptamos a nuestra trama. Además, los productos fueron diseñados para ser vendidos a nivel mundial. Por lo tanto, nosotros, Bandai América, pudimos apoyarla con financiamiento. Le pagamos a Saban para producir el show, y le dimos dinero para comerciales a la cadena de TV para que lo emitiera. Eso resultó en un éxito».

 

El señor Ward en aquel tiempo se desenvolvía como productor asociado a cargo del marketing, y gestionando la licencia de los juguetes de los Power Rangers fuera de Japón, se dio cuenta de la gran oportunidad que con esto se abría para las figuras de acción de otras series que también eran éxito en el país del sol naciente. Pero claro, la cuestión no era tan simple. Las grandes regulaciones que existían en el mercado estadounidense eran la primera barrera con la que se toparon. El expresidente de Bandai América, al respecto, nos comenta: «El anime de Saint Seiya, por alguna razón, era aceptable para el mercado de juguetes de Europa y sus cadenas de TV, pero no para Estados Unidos. Para nuestro mercado, los juguetes japoneses eran inseguros para la ley, ya que contenían partes pequeñas, por lo que las tiendas minoristas no estaban interesadas». 

 

El otro gran obstáculo que se cruzaba en sus caminos era el hecho de que las series de anime, por aquellos años, todavía no eran vistas con buenos ojos por las cadenas de televisión, por lo que ninguna mostraba dispuesta a adquirir los derechos. Y este no era un tema menor, ya que, para poder vender las figuras era indispensable que la serie fuese emitida en la TV. El señor Ward nos revela cual fue la solución en la que pensaron: «En Estados Unidos, en aquella época, el anime era difícil de vender a las cadenas de TV, por lo tanto, nosotros queríamos hacer una serie live action y de esa manera lograr que Bandai mejorara la línea de juguetes». 

Logo de Star Storm, nombre que iba a llevar la serie en EE. UU.
Logo de Star Storm, nombre que iba a llevar la serie en EE. UU.

Decidido lo anterior, Renaissance-Atlantic Films procedió, a mediados de 1994, a registrar la marca en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos, bajo el nombre de “Starstorm”. El registro incluía los derechos de explotación de la misma para la producción y comercialización de videojuegos arcade, cartuchos de videojuegos para consolas, casetes y discos, juegos de mesa, naipes, figuras de acción, armas de juguete y peluches, entre otros. Sobre la elección de este extraño nombre, el expresidente de Bandai América nos comenta lo siguiente: «Saint Seiya fue un gran éxito en varias partes del mundo bajo diferentes nombres: “Les Chevaliers du Zodiaque”, “I Cavalieri dello Zodiaco”, etc. Le di el título de “Star Storm” basándome en Star Wars, el cual había marcado una época». 

 

Al poco tiempo, comenzaría la producción del corto, del cual el señor Ward no recuerda pormenores tales como presupuesto, nombre de los actores y cosas por el estilo; sin embargo, comparte con nosotros un detalle bastante importante: «Bandai América me pidió que realizara el piloto live action y algunos modelos para mostrárselos a los compradores de juguetes y a las cadenas de TV en la New York Toy Fair de 1995 o 1996 (no recuerda con exactitud), pero eso nunca sucedió». Y completa: «Aquello podría haber funcionado… Sin embargo, a pesar de que Bandai Japón tenía los derechos de los juguetes a nivel mundial, los derechos de la serie de TV pertenecían a Toei, y tal como sucedió con Sailor Moon, ellos se negaron a cedérnoslos e insistieron en vender su animación. Fue decepcionante».  

Línea de figuras rediseñada por Bandai para el mercado estadounidense
Línea de figuras rediseñada por Bandai para el mercado estadounidense

Al fracasar este intento, el público estadounidense tendría que esperar recién hasta el año 2003 para entrar en contacto con la franquicia. El anime fue adquirido por DIC Entertainment y emitido por Cartoon Network, siendo introducido el mismo de la peor manera posible: la sangre fue alterada digitalmente para volverla azul y fue llamada “energía mística”, las escenas de violencia fueron eliminadas y los nombres fueron cambiados. Esto, sumado al hecho de que sólo se doblaran al inglés 32 episodios, hizo que la serie no lograra despegar en las pantallas de aquel país. No obstante, la línea de figuras sí fue rediseñada tal como Bandai América pretendía, aumentando el tamaño de las piezas para poder ser comercializada, pero la misma fue un fracaso. Al respecto, el fundador de Renaissance-Atlantic Films confiesa: «El anime de Saint Seiya, además de sus personajes y trasfondos raros, nunca tuvo la misma magia que Power Rangers. Al final, no me equivoqué, su anime nunca vendió mucho merchandise en Estados Unidos. Las obras de culto por si solas no siempre conducen a grandes ventas de juguetes».  

 

La renovación de la marca en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos fue realizada en varias oportunidades, por lo que la fe con el proyecto no se perdió inmediatamente. Fue cinco años después, en 1999, cuando la misma se terminaría abandonando definitivamente, quedando el famoso piloto de 15 minutos como único testigo de lo que pudo haber sido, quizás, una exitosa entrada de Saint Seiya en el mercado estadounidense. Al ser consultado sobre el paradero del mismo, el señor Ward nos comenta: «Sólo para dejarlo claro, ese “piloto”, de la forma en que estamos usando la palabra, era algo que se encontraba entre lo que sería el tráiler de una película y un piloto de un episodio completo (unos 22 minutos para un show para niños). Se trataba de un corto promocional para mostrarlo en la New York Toy Fair, pero no tengo la cinta. Lo siento». 

 

Lamentablemente, parece que la versión completa de esta joya de la cultura pop permanecerá oculta para siempre. Sólo una persona en occidente (aparte de los involucrados en la producción), hasta donde sabemos, ha tenido la suerte de ver la cinta. Se trata de Pierre Giner, periodista francés que tuvo la chance de hacerlo cuando visitó al maestro Kurumada en 2005 para realizarle una entrevista que posteriormente sería publicada en la revista Animeland. Entrevista gracias a la cual, nos enteramos de los detalles de dicho proyecto por primera vez.

 

¿Será que algún día dicho metraje saldrá a la luz en su totalidad y por fin conozcamos los pormenores de la trama? Eso es algo que el fandom de Saint Seiya alrededor del mundo, ya sea por curiosidad o por morbo, sin lugar a dudas, anhela profundamente.

 

 

 

Nota realizada en noviembre de 2019.